Una paz mal entendida

Aquí en Nueva York TODOS los cuarteles de bomberos tienen placas recordatorias de aquellos que murieron el 11 de septiembre de 2001. ¡Es una ciudad llena de musulmanes y no veo que ninguno de ellos se ofenda! Porque estos musulmanes tienen claro que los que murieron, murieron injustamente y no están de acuerdo por principio con los ataques de Al Qaeda. Más allá de las diferencias ideológicas, religiosas, culturales, todos están de acuerdo de que hay cosas que desde una simple perspectiva moral no son correctas, ¡son injustas!

Para nosotros los chilenos, es importante enfatizar que el tratar de olvidar las cosas, haciendo como que nunca pasaron, no es el camino.

Tampoco lo es negarse a hablarlas ni menos cerrarse en la propia opinión (que es como no hablar: un diálogo entre sordos).

¡Recordemos la herida de nuestro país! ¡Recordemos que muchos murieron injustamente y no complejicemos lo simple! Soy calvinista y desde una perspectiva teológica tengo claro que todos merecemos la muerte y, para escándalo de los hippies, creo incluso en la vigencia de la pena de muerte para las sociedades actuales. Pero una muerte injusta es la de alguien que nunca fue llevado a un tribunal en un estado de derecho, que nunca fue procesado formalmente y sentenciado acorde a las leyes, sino simplemente torturado, acribillado en secreto y su cuerpo arrojado al mar o en el desierto.

Recordemos a todos nuestros hermanos de patria que murieron. Soldados que murieron por defender a sus superiores de ataques terroristas. Gente que no tenía nada que ver y que murió en ataques terroristas de la extrema izquierda. ¡Todos deben ser recordados! Ninguno de los que murió eran “blancas palomas” a los ojos de Dios y probablemente tampoco a los ojos de los hombres. Pero que te maten a escondidas o mediante una bomba, no es justo. Así de simple.

Lo he dicho antes y lo repito: No soy marxista. No soy simpático al proyecto autoritario del marxismo y según mis lecturas acerca de esa época, creo que Allende estaba llevando este país a su ruina no sólo económica sino también moral y espiritual. Pero nada de esto justifica torturas, muertes arbitrarias, desapariciones y encubrimientos sistemáticos de los diarios y hasta de líderes religiosos que vendieron la voz profética de la iglesia o simplemente callaron y mandaron a otros a callarse en nombre de una paz mal entendida.

20130911-085812.jpg

Advertisements

Leave a comment

Filed under Cosmovisión, Sociedad y Política

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s